relacionado con el arte:
No es casualidad que abrimos y cerramos un libro con manos distintas: iniciamos la lectura entre ansiedad y emoción como si se tratase de un nuevo y entretenido viaje, la culminamos tiempo después llenos de ideas, reflexiones, historias y emociones. Quien abre el libro, no es el mismo que quien lo cierra. Un conjuro de transformación nos convirtió en otras personas que ahora experimentan el mundo de forma distinta: Vimos en las páginas a un héroe y nos preguntamos acerca de nuestros límites, leímos acerca de una historia de amor y reflexionamos sobre nuestras relaciones sentimentales; quizá encontramos violencia e injusticia en nuestra historia y nos abruma el sinsentido de dichas realidades. Es este el efecto reformador del arte que nos cambia la inocente y desconocedora felicidad en una agobiante certidumbre. Viéndolo de esta manera, el arte y la cultura general, no son irrefutables placeres como muchos lo pintan, sino más bien un necesario tratamiento que sirve para humanizarnos de forma proporcional. Es decir, entre más arte halla en nuestra vida, más humanización habrá en nuestro existir. El arte y la cultura general nos conducen a un proceso de transformación para bien.
De hecho, de eso se trata todo el arte: se manifiesta cual planta carnívora y nos invita a descansar en sus pétalos hasta terminar siendo víctimas de nuestras propias reflexiones. El arte, el de verdad: nos transforma en seres críticos, reflexivos, conscientes de la realidad mundial, con sus matices y diferencias. Ir a un cine, visitar un teatro, oír música, descubrir una historia en un libro, no son simples buenos hábitos sino también valoraciones a las manifestaciones de lo particularmente humano.
Más allá de hablar o hacer. Todos los seres humanos nos definimos y nos diferenciamos de otras especies por nuestra capacidad de reflexionar creando día tras día espejos que nos ayudan en esta tarea. Para lo dicho, el arte en cualquiera de sus expresiones, es el mejor arquetipo: pues en él apreciamos la historia, los sueños, ideales y angustias de las sociedades del mundo.
Deja que el buen arte entre en tu vida.
Gracias por leer.
lunes, 16 de septiembre de 2013
EL ARTE:
El arte consiste en la facultad de comunicar a los demás, los propios sentimientos, mediante el empleo de signos exteriores; y en particular en realizar y manifestar la belleza. "Es la expresión sensible de lo bello". El artista concibe y produce lo bello, utilizando los elementos naturales de que puede disponer; tal poder creador es, justamente, lo que más distingue el arte de la ciencia: Ésta consiste en poseer conocimientos verdaderos, adquiridos por la observación y el estudio; en tanto que el arte, si bien debe, como la ciencia, fundamentarse en leyes y principios, se ordena siempre a la ejecución. Ciencia que no se aplica no pasa de ser teórica, especulativa; el arte por el contrario, es siempre práctico, pues se traduce en realidad, su unión a la ciencia garantiza la perfección de la obra.
En general el concepto de arte puede reducirse a dos: utilidad y belleza. El arte útil, se limita a satisfacer necesidades materiales y puede extenderse a la mayoria de las profesiones humanas; el arte bello, se concreta a realizar la belleza en sus varias manifestaciones, por lo cual se la denomina Bellas Artes. Existe un término medio entre las artes meramente útiles y las esencialmente bellas: las artes mixtas, que combinan lo útil con lo estético.
Artes Utiles: albañilería, carpintería y demás que se comprenden bajo el nombre de manuales o industriales.
Artes Bellas: pintura, escultura, música, arquitectura y literatura.
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